sábado, 26 de febrero de 2011

sobre Inspiración

Es la primera vez que me animé a hacer un texto escrito en este formato. No sé nada de poesía, creo que por que no soy un lector recurrente de la misma. Muchas veces no entiendo lo que trata de decirme, o entiendo pero creo que hay algo que me estoy perdiendo. La poesía inspira de esa manera. En fin de cuentas anoto "aprender sobre poesía" en mi cuaderno de pendientes. Mi humilde intento de inspirar con palabras.

Inspiración

Inspiración,
las musas se fueron.

No está en la calle
no está en las casas, ni en los autos
ni en este colectivo ruidoso de jueves.

Analizo los detalles de elementos efímeros
busco objetos peculiares
las caras de la gente no inspiran ni confianza.

Nublo mi mente de ideas absurdas y me duermo
me aburro muy fácil con el día a día.

Nada sale donde nada hay
pero hubo y habrá.

Necesito ese algo que te vuela la cabeza
no es una droga barata
o un buen libro quizás
no es lo cotidiano, es algo más.

Las musas se fueron
vuelvan.

Padrino platónico

Resulta que iba a ser padrino. No por primera vez porque soy padrino de mi hermano Matute. Alguna vez en alguna de esas conversaciones que tenés con tu mejor amiga de toda la vida nos dijimos "vos vas a ser la madrina del primero" "bueno entonces vos vas a ser padrino del primero". Me ganó de mano la loca y se mandó a tener un bebé hermoso como es Felipe. Por cosas de la vida (ella está viviendo muy lejos y tuvo dificultades con el bebé y dificultades para venir) hicieron una especie de bautismo de emergencia allá por sus pagos. Obvio que quede fuera de esta jugada por la distancia y demás. Está bien, esta vez no se pudo. Yo igual planeo cumplir con mi parte del trato, o sea que, Pao vas a ser la madrina del primero. Desde mi madriguera te mando un beso enorme negra, para vos y para ese bebé hermoso que presumís por el Facebook con fotos como la que sigue. Sabé que te quiero un montón y que siempre pienso en vos.

jueves, 24 de febrero de 2011

Mucho por saber

Me pasó el otro día de estar reunido con amigos. Estábamos buscando boludeses en internet y matando el tiempo, uno de ellos quería saber sobre la carrera de cine que dicta la UNT aquí en Tucumán. Entramos a la página de la carrera y consultamos su currícula de materias. Leímos acerca del alcance del título y los objetivos que se desean alcanzar con esta carrera. Todo el tema me pareció muy interesante y hasta me dieron ganas de profundizarlo. Quienes me conocen saben que actualmente estoy anotado en dos carreras además de estar trabajando. Está de más decir que ni el tiempo ni las fuerzas me alcanzarían para, además, anotarme en esta tercera carrera. Quienes me conocen además sabrán que es común en mí interesarme por cosas como estas y buscar aprender sobre ellas desde el punto de vista más formal posible. Reflexionando al respecto choco con la pared de saber que "no se puede saber (estudiar) todo en la vida", al menos no de golpe como estoy pretendiendo hacer. Creo que con el tiempo me daré el gusto de aprender sobre cine (en la facultad que es mi ideal o como autodidacta). Me gusta leer y aprender cosas nuevas. Me gusta el saber porque es poder, no poder que se impone como la fuerza sino el poder capaz de generar un cambio. Hoy el cambio es en mi persona. El día de mañana cuando sea profesor ese cambio será visto en mis alumnos siendo su formación mi manera de retribuir al mundo todo aquello que me ha dado. Hay mucho por saber pero soy joven y tengo mucho tiempo para aprender.

domingo, 20 de febrero de 2011

sobre Carta a una desconocida

Un texto de esos a los que te gusta decirles lindo. Aunque dice carta a una desconocida en su momento tenía una musa inspiradora (de la que no voy a contar nada), que tiene que ser mencionada porque fue escrito por y para ella. Hoy es solo otro texto de los muchos que desparrame por Facebook o en el café, pero no deja de ser importante para mí.

Carta a una desconocida

Me pregunto si sos de esas chicas, esas que disfrutan la simpleza de las cosas. Una carta tonta llena de sentimientos puede ser tan simple como una charla de mates una tarde. Se dice más o menos lo mismo. Solo que esta vez lo escribo para vos y difícilmente pueda ver tu rostro al leerlo. De tu parte esta fingir que estoy frente tuyo e imaginar mi vos recitando estas líneas. Es un juego tonto nomás, solo para no romper la ilusión.

Me pregunto cuál será la expresión de tu rostro al leer estas líneas. Acaso diviso una sonrisa en mi idealización, acaso tus ojos se disparan de un lado a otro mientras lees apurada, muy interesada por el siguiente párrafo. ¿Es esa mueca de asombro la sorpresa de conocerme por primera vez en letras? Creo verte emocionada, por qué no, si es mi ideal de situación que invade mis pensamientos y se vuelca en este texto. Y así podría decirte que recibiste mi carta por medio de una amiga, así podría creer que estás en tu cama a la luz de la lámpara de tu mesita de noche. Que ese camisón blanco te sienta bien y realza tus facciones más femeninas. Que tu cama tiene el tamaño perfecto para una vida semi acompañada. Que los osos de felpa que adornan tu cuarto son pocos para los que yo te hubiera regalado. Que el viento en tu ventana desliza la brisa perfecta para flamear tu cabello mientras lees esta carta. Podría suponer, al menos, que alguna vez leerás esto. Y que los sentimientos que escapan de este texto provocaran ese suspiro anhelado por mi inconsciente. Un beso no dado, una caricia no recibida, un alago no escuchado una noche como la que imagino. Eso es un suspiro para mí. Y si acaso pudiera provocar esto en vos, como lo idealizo ahora, bastaría para complacer este deseo ferviente de ser parte de tu vida.

Crearía ese vínculo tan necesario entre dos corazones símiles, dos personas que acaso buscan lo mismo, el otro ideal. ¿Acaso podrás ser esa otra ideal que me espera en algún lugar? La que busco sin buscar, porque la idealizo como el momento en que estás, leyendo esta carta a no ser entregada nunca. Puedo creer que eres aquella que imagino tantas veces. Puedes creer que soy aquel que alguna vez quisiste encontrar en otros. Podemos imaginar un momento ideal juntos los dos. Si acaso existiera el nosotros, no en mi imaginación escapando de la realidad de las cosas, fugándose entre fantasías y anhelos, sino en la vida real.

Calamareando

Entró como un recuerdo, una bella canción de repente invade mis parlantes. Casi maldigo el aleatorio de mi reproductor de música, pero no, ya fue de asociar temas con gente. Un tema es un tema, va a estar siempre que lo quieras escuchar. La gente es gente, van y vienen. Me reconcilié con vos Andrés, y con este tema.

sábado, 19 de febrero de 2011

Distracciones

Creo que a todos nos pasa a veces que un mal recuerdo, o un pensamiento de mierda, nos tumba el ánimo. Al punto en que ni siquiera la lluvia de buenas nuevas, que puedan inundar tu vida, logran levantarte. Son esos días de profundo bajón, irrecuperable, insoportable. Es uno de esos estados anímicos de los que solo se vuelvo con el tiempo, no con la reflexión ni la indiferencia, hay heridas que solo las cura el tiempo. Creo que todos a veces necesitamos de esas distracciones que nos ayuden a olvidar, un rato al menos, eso que nos presiona el pecho. Salidas, chat, juntadas, todo se vale si lo que quieres es abandonar un estado de ánimo de mierda, depresivo e insoluble, y, por lo menos algunas horas, olvidar los problemas, zafar. Ojalá siempre tenga una distracción que me rescate en días pesimistas, ojalá no tenga más días como este.

sobre Historieta

Otra producción para el taller de escritura del profe Gonzales. Recuerdo que el pedido era escribir algo "que sea corto y que tenga un buen remate". Aquella vez me remarcó el uso de los puntos aparte y de los tiempos. Creo haber cumplido con el objetivo. Si el tiempo me lo permite espero este año poder inscribirme de nuevo a ese curso que me hizo mucho bien.

Historieta

Tengo esa sensación hace mucho, no sé si la conoces, es al tacto. Las cosas no son lo que aparentan, apenas estando cerca las reconozco. Cómo siluetas dibujadas, sin colores o formas. El mundo se convierte en una hoja rayoneada con lapicera, y las cosas son garabatos de azul manchados en un fondo de papel cuadriculado. Descubro escenas simples que se muestran en cuadros. Los diálogos son esferas partiendo de mi cabeza o de la tuya. Tus expresiones se fijan en tu cara estática. Quiero salir de esto pero no puedo, aunque lo intento. Es porque estoy en un trance de dos dimensiones. Enmarcado para siempre en la carilla de una hoja cualquiera. Pero me siento bien aquí, tranquilo y quieto, en absoluto silencio, solo temo a la siguiente página.