Conversaba con un amigo sobre esos carteles en negro sobre una pared blanca que por estos días inundan la ciudad. Quienes viven en Tucumán o en otro lugar donde se realiza esta movida sabrán que me refiero a Acción Poética Tucumán. Mi opinión personal al respecto es bastante simple, me gusta mucho. Me gusta que el mensaje sea sencillo y directo, me gusta que sea romántico, me gusta que este plasmado así en letras negras sobre un fondo blanco, como una hoja rayada por una pluma de las de antes. Al respecto de su simpleza y mensaje hablaba con este amigo y su novia, ella contaba que iban un día en moto y vieron a unos 3 o 4 chicos en una esquina, pintando todo de blanco una pared, pasaron volando así que no supieron más sobre lo que ahí sucedía, ella supuso que eran los chicos de Acción Poética Tucumán, justamente en acción, él estaba un poco escéptico. La descripción de la escena hablaba sobre unos muchachos y muchachas en mamelucos amarillos de esos brillantes, que tenían la cabeza tapada con una gorra y tenían máscaras. Me resultaba demasiado complicado, pero con sentido, insistí a mi amigo que, ya que el mensaje que ellos transmitían era más bien simple, entonces ellos tenían que ser complejos para alcanzar algún equilibrio. Mi amigo rio pero acepto la hipótesis como bastante valida. Se me ocurre, por el modus operandi de estos pinta paredes (moverse en la noche, transmitir un mensaje y dejar una firma) que bien podrían constituir un partido político, o un movimiento social, o un grupo de acción con planes un poco mayores a solo poesía en paredes. No me extrañaría encontrar una boleta en las próximas elecciones diciendo “por un mañana de alegrías el presente nos llama” y un poco más abajo fulanito de tales concejal o diputado o senador o lo que fuere. Si me detengo un momento a pensarlo hasta me parece una buena idea, después de todo, cuántos de los nuevos votantes (esos nenes habilitados por ley desde los 16 años para participar en elecciones) no se sorprenderían al ver una boleta todo de blanco con letras negras y un pequeño poema, y creo que hasta los votaría. Por último pensaba en que muchas de las preguntas y teorías que armo en torno a estos accionistas están basadas en la mera suposición e imaginación, entonces, porque no ir a la fuente, salir un viernes a la noche en mi moto, vestido con un sobretodo marrón y un gorro acorde al atuendo de los clásicos investigadores privados, seguir pistas como direcciones falsas, chismes y dichos a media voz, encontrar algún poema y ver si la pintura está fresca, buscar huellas y seguirlas, todo eso que hace a un buen policial, dar con ellos después de una serie de aventuras y romances con mujeres, y ya frente a su líder, ya inserto en aquel grupo… no sé, preguntarle de dónde sacan las frases, o quien les provee la pintura o nada, no se me ocurre qué indagar sobre esta forma de cultura, de arte, que es tan simple y que a su vez la se hace bella, y tan fugaz como el tiempo. Supongo que lo mejor será no terminar con el misterio y dejar que esas frases nos hagan suspirar y votarlos, si se presentan para alguna candidatura.
miércoles, 6 de marzo de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Decirse bien
Decirse bien es decirse que si hoy no estudie, porque me invadió la melancolía-cansancio-tristeza que nos invade a todos a veces, mañana estudiaré el doble. Decirse bien es decirse que hoy solo te extrañé todo el día y no me importa que tus últimas palabras fueran "no te quiero", porque mañana te extrañaré la mitad, y pasado la mitad de la mitad y así durante toda la semana, "no te quiero", "no te qui...", "no te...", "no". Decirse bien es decirse que no perdí la mitad de mi vida sin rumbo, que solo estaba preparando mi espíritu para lo que vendría, lo mejor está por venir. Decirse bien es decirse que no importa si apenas duermo 5 horas, si aun así el tiempo no me alcanza para cumplir con todos y para hacer todo lo que quiero en un día-semana-mes, porque desde mañana empezare a dormir 4 horas y el tiempo, aun sin alcanzarme, dejará de ser un problema, porque ya no tendré tiempo de pensar en el tiempo. Decirse bien es decirse que finalmente tengo todo en orden, la casa, la carrera, el trabajo, la familia, la gata, la mente, si la mente. Decirse bien es decirse que finalmente tengo la mente en orden, decirse, decirlo, escribirlo en un blog, cantarlo, contarlo y que te crean, decirse bien y que te crean, como siempre y desde siempre, la procesión va por dentro.
viernes, 1 de febrero de 2013
Ser feliz pa fuera
A alguien le dije: "tengo miedo, tengo miedo de estar solo, de no cumplir con mis metas, de no alcanzar esos anhelos que de pendejo sueño con concretar, la casa el auto el perro el gato y, por sobre todo lo otro, el hijo" mirándome la cara de boludo triste me contesta "boludo, todos tenemos esos mismos miedos, solo que vos los exteriorizas, lo que aleja a los demás de vos y encima te hace ver como un inmaduro". Aquí me detengo, porque todo esto me hace pensar y reflexionar, tardé mucho tiempo en aceptar las particularidades de mi propia personalidad, y la gente creo que tardo en acostumbrarse que a veces soy así y listo, pero las palabras de mi amigo me hacen pensar que tal vez ese ser vos mismo o ser como sos no esté ayudando a este ser a relacionarse normalmente con sus semejantes, dícese mujeres dícese camaradas. Esto de ser como soy y mostrarme tan vulnerable siempre me trae reflexionando por días, cuando siempre pensé, yo soy así, que me acepten o me rechacen en cualquier caso no quiero cambiar, bueno, hoy me tiene en un divago de conexiones con momentos y lugares en busca de los motivos maléficos que me hacen, hoy, ser tan así ¿cuándo perdí la seguridad? y si nunca la tuve ¿cuándo dejé de saber mentir? Tal vez sean solo las palabras de mi amigo, tal vez sea que me estoy endureciendo, lo cierto es que cada vez quiero menos tener un hombro para llorar que poder ver una película graciosa con amigos. Abandono la honestidad brutal de la que tanto alarde hice siempre, ahora nadie va a verme mal, la procesión vuelve donde nunca tuvo que dejar de estar, y este ser pasa a ser feliz pa fuera y un caos pa adentro, pero solo sabiéndolo él.
domingo, 20 de enero de 2013
Adiós
Te digo adiós, pero no te digo adiós a vos que sos una parte de mi vida (aunque me pese a veces, aunque no quiera a veces). Y es que quería de vos aquello que quería para mí, para mi vida que está llena de adioses peores que este. Y no quería, no, que fueras un adiós. Pero me despido, no de vos que planeas verme el sábado a la noche (solo si podés y si querés y no se diga más), que planeas peinarte dejándote ese flequillo suelto que te tapa la frente, que planeas fruncir el ceño cuando trate de explicarte por qué no me entiendo a veces, que planeas acercarte y morderme el cachete, o tal vez no planeas nada, porque tal vez no te vea, porque tal vez esa noche no sea mi ansiada noche, la de los dos. Así es que me despido de la idea de verte cuando quiera verte, me despido de la idea de tenerte a mi lado siempre, me despido de quererte en mi vida, de estar pensándote durante todo el día. Te digo adiós pero no a vos, porque tal vez sí nos veamos, no este sábado ni este domingo, no esta semana o este mes, tal vez nos veamos con el pasar del año, y disfrutemos de la mutua compañía, de la calentura que acompaña al sexo y después al pudor, y después a unos mates y más charla como al comienzo, y saco la moto y me voy, y el cuándo nos volvemos a ver no tendrá respuesta. Entonces diré otro adiós pero no a vos, porque tal vez te vea cuando apremie la necesidad de un abrazo, de una broma tonta al oído, de un mate pero con azúcar, no con chuker. Le digo adiós al fin, adiós a este misterio, así, de esta manera y desde aquí, le digo adiós a este sentimiento, a estas ganas de quererte siempre, de quererte más. Le digo adiós al futuro que se me ocurre podríamos tener, a las peleas que van a surgir, a los momentos gratos juntos, con amigos, solos con nosotros, como novios como amantes como enamorados, le digo adiós a todo eso que quiero con vos, pero me quedo con vos. Me quedo con lo que podemos tener, solo ratos lindos de mate y charla, de juegos, con lo que podemos tener, solo una caricia y un beso y saco la moto y adiós, adiós al sentimiento, adiós corazón adiós.
sábado, 12 de enero de 2013
La amplitud de la horas
En charla de borrachos la realidad se distorsiona, o eso que entendemos por realidad, y cada cual expone una verdad absoluta. Como que la cerveza macha y el vino no da resaca, que machao y niño no mienten, que a la altura uno se apuna y eso lo pone triste, es la “distimia”, dirán doctores igual de borrachos, que sos mi amigo y te quiero como a un hermano, que no fue offside, y si no me crees te podés ir a la puta que te parió. A veces se concuerda, a veces no.
– Para mí se mide como las cuadras, si contás diez tenés un kilómetro – decía con elocuencia de profesor – entonces medís cuanto te llevo, no contar hasta diez ¡estúpido!, sino llegar hasta allá, corriendo o caminando, ahí tenés, es tan grande como diez cuadras a pie o diez cuadras en moto, ahí sería más chico, entonces tenés tiempos grandes y chiquitos – sorbía un vaso más mientras armaba la idea – si decís “voy en un ratito” ¿es un ratito en bici o en colectivo? Porque si vas en bici podés cortar camino por las villas, aunque te pueden chorear, o si decís “me voy a tardar un rato más” qué, ¿te chorearon y venís caminando? – sorbía otro trago. La discusión llevaba horas y lo tenía un poco mareado, al fin se sentó.
– Mirá mirá… ya lo tengo – decía el compañero ocasional de esa noche – es tan chiquito o tan grande como esto – y hacía ademanes con las manos y los dedos – todo depende del ojo con que se mire, ya sea el derecho o el otro, vos me entendés verdad. Como que si vas por la sombra, callao y sin molestar a nadie, llegas más rápido, en cambio si vas por el sol, haciéndote ver, y resulta que sos un reverendo hijo de puta, entonces demoras más y encima transpiras como un condenao, y ahí te das cuenta que pasa despacito despacito despacito. Mientras más despacito, más grande. Y cuando finalmente llegás lo único que tenés para contar son puros quilombos, pero mientras más contás más chiquito se hace – entonces titubeó, algo no encajaba en la teoría. Meditaba distante mientras se servía un poco más – ¡ya está! son tiempos buenos o tiempos malos, según el ojo con que uno lo mire, ya sea el derecho o el otro – concluyó magistral. Él también se sentó y esperó el contra alegato, así la charla duró horas sin llegar a un acuerdo.
En charla de borracho las horas son más amplias a pie, de vereda en vereda en vaivén. Así se tarda más en llegar y a la llegada no hay mucho que contar. Son tiempos malos dirán los que lo ven de afuera, aunque ellos festejan, ríen y se dicen estar contentos, y, como ya se sabe, machao y niño no mienten.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Más solo que Kung Fu
Y se fueron todas, las que estaban, las que querían estar, las que solo picotearon un rato mientras algo más pasaba, las que me ilusionaron y me cagaron la vida (pero a esas me resisto a extrañarlas), las que quería que estén sin ser correspondido (la historia de siempre), todas, se fueron todas. Y me siento más solo que Kung Fu, que vivía con su soledad y nada inmutaba su estado de paz e iluminación, en cambio a mí, como a Juan de la calle, no me iluminan los faroles. Acaso perdí brillo, ya no tengo mi mollo, ¿qué paso?, Houston tenemos un problema, ¿Houston me escucha?, parece que ya no hay vida en este planeta. Y me culpa quien me escucha, por recluirme, por exiliarme en mi persona, mis cosas, mi carrera, mi blog, mis etcéteras y demás. No los culpo por creer que afuera esta la vida, yo respiro igual aquí enfrente de este monitor que en frente tomando una cerveza. Y es que la calle ya casi no tiene nada que ofrecerme o yo rechazo todo, no sé, ¿me estaré volviendo un abandónico? No, no puedo ser yo, porque sigo siendo el mismo de hace dos semanas, cuando me di cuenta que se fueron, todas se fueron, y me quedé solo, solo nomas, como Kung Fu, pero sin la paz.
domingo, 21 de octubre de 2012
Colgado
Colgado aquí por fin lo comprendo, y no es que esta duda me desvelase por las noches, para nada, carezco de ese sentido de existencialidad que te hace reflexionar los porqués de las cosas cotidianas, eso se lo dejo a los sabios, aun esto, siempre está bueno saber la respuesta a alguna de esas preguntas misteriosas. Incluso ahora me parece una pregunta tonta, “el huevo o la gallina”, ¿no es obvio?
Se está a gusto aquí, es tranquilo y calentito, me hace acordar un poco a que, cuando era pendejo, en invierno, en la prefabricada mi vieja juntaba las dos camas de una plaza y dormíamos los tres con mi hermana, me sentía muy cuidado y además era re calentito, como ahora. Me sentí muy mal cuando tiraron abajo esa casa para empezar a hacer la de material, como si parte de toda mi vida, de mi historia, se viniera abajo con ella, me parece que en esta vida morimos varias veces sin darnos cuenta. Me pregunto qué habrá pasado con ese acolchado de Batman que tenía, hace un par de años quise comprar uno igual pero no hay chances, parece que ya no los venden, a lo mejor el martes busco al menos uno parecido, aunque no tenga el mismo dibujo. Con que abrigue como ese, y sea de Batman, me alcanza y me sobra.
Recién lo noto pero… ya no me está doliendo che, que bueno. Mira si será mala mi suerte, caerme esa vez jugando a la pelota, hace un par de años, y que me tenga que doler la rodilla todos los putos días de mi vida, son los gajes del oficio creo. La cosa es que el doctor me dio no sé cuantos meses de reposo, un montón, y estuve sin poder correr, sin poder jugar ni a la marcadita con el pendejo, tuve que ir a la cancha a verlos nomas a los chicos del club jugar el campeonato, no les fue tan mal aunque no tenían a su defensor estrella. Y todo por un puto dolor de rodillas, y lo peor del caso es que nunca se me pasó hasta hoy, justo hasta hoy.
Se va a hacer tarde, la bruja va a venir como a las 9, espero que Mati se haya quedado en lo de su abuela, no le va a hacer bien verme así, tan colgado, aunque lo más probable es que sí venga. Yo sé que a él no le gusta quedarse allá, es por las hijas de mi prima, son peleadoras las pendejas y él que siempre, bueno casi siempre, se porta muy caballerito, callado y discreto. Eso es culpa de la mama, ella me lo hace maricón al chango. Y si “sí viene” ¿qué hacemos?, la comida no va a alcanzar. ¿Qué comimos hoy? Tortilla de papas, que rico. Mierda, porque no se me ocurrió comer algo antes de ir a comprar la soga, al estilo de última cena o algo así, pero si me dan a elegir prefiero los ñoquis de mi vieja obvio, no los truchos sino los que llevan mucha papa, y la salsa que sea con carne molida así nomás, desparramada, no como albóndigas sino desparramada, ¿Cómo se llama esa salsa?, va no importa en verdad, mi vieja sabe de lo que hablo y si se lo pido lo hace. Esto de la última cena es una muy buena idea, porque no me avive antes che, qué boludo, aunque, para el caso, yo no soy un condenado, solo un colgado, un loco.
Recién me acuerdo que dejé la pava en la hornalla, de seguro se va a secar y después se va a quemar, y la Romina que me alzae a puteadas por eso, “pero como podes ser tan boludo de dejar la pava en el fuego e irte, que no te das cuenta lo que podes ocasionar si…”, bla bla bla, puteada puteada puteada, si la estoy escuchando mirá, pero bueno che, que me perdone como siempre, si sabe que soy un descuidado, yo se lo dije, el día en que nos conocimos, y sabe que estas cosas me pasan seguido. Como aquella vez que se prendió fuego el repasador y después la cortina, y las llamas ya estaban tomando el mueble de madera cuando apareció la negra con un balde de agua, yo creo que estaba jugando a la play en ese momento y ni me enteré que se quemaba la cocina. Un rato después vino Romina y, como era de esperase, me alzo a puteadas, y para colmo en ese momento me tenté al verla y no podía contener la risa, yo me reía y ella se enojaba, yo me reía más y ella más se enojaba y me decía “¿pero de que mierda te reis?” y yo más me reía y ella se ponía peor. Y es que a mí me causaba gracia cómo se veía, porque estaba linda la tonta, así, llena de hollín en la cara y en los brazos, con toda la remera y la pollera mojada, tenía ganas de partirle la boca de un beso, pero no daba, me iba a dar un rodillazo en los huevos que después no la cuento, estaba muy enojada. Cuando lo pienso me doy cuenta de que ese día se nos pudo quemar toda la casa, menos mal que estaba ella, la hija de puta siempre supo cómo reaccionar en esos casos.
Mierda, recién lo pienso pero… como la voy a extrañar a la negra. Creo que nunca se lo dije, pero la mina es la luz de mis ojos, desde que la conocí, todo el tiempo de novios y viviendo juntos, siempre. Ella me dio fuerzas, me acompañó, me ayudó cuando ni yo sabía lo que me pasaba, justo como ahora. Es mi vida, ella y Mati son mi vida, mierda que los voy a extrañar.
Pensando bien las cosas, como siempre yo, pensando las cosas a último momento, me doy cuenta de que dejo mucho aquí, gente que quiero mucho. Como los domingos de fútbol con los chicos del club, los asados con los cumpas del trabajo, las juntadas para jugar al truco, mi viejo y… mierda, mi vieja, se va a poner re mal cuando se entere, no, no quiero que estén mal, ninguno de ellos, me decidí, me desato.
La puta que lo pario, que me pasa, no me responde el cuerpo, qué pasa, estoy como entumecido de pies a cabeza, como aturdido, quiero levantar las manos o tratar de alcanzar la mesa con los pies pero… no sé qué me pasa, no me puedo mover, ni balancearme, ni patalear, nada, y encima ya me estoy cansando de intentarlo. A lo mejor sea porque estuve colgado un rato largo, tanto que ya perdí la cuenta, no sé cómo voy a hacer esta vez, algo se me tiene que ocurrir.
Y ya me dio sueño che, aunque es temprano para mi costumbre, será el aburrimiento de estar mirando siempre al mismo lugar, en esa pared no se para ni una mosca. Deben ser como las 8, lo mejor que puedo hacer es dormirme un ratito, una media hora nada más para recuperar fuerzas, y después me voy a bajar a preparar las cosas para la comida, espero que la pava aguante, creo que la dejé en mínimo. Romina va a venir como a las 9 de la casa de mi vieja, y no le va a gustar ver el desorden que le deje su cocina, además hoy es noche de truco, los changos seguro que no tardarán en caer.
(Bostezo)… mierda che, me dio sueño en serio, descanso media horita nomas y después me bajo, si, media horita, después me bajo y a seguir nomas, a seguir con la vida.
Yo tengo a la chica
Y podrás ser amable
redentor de una cultura extinta
un tonto adorable, quizás
sin más un caballero, de papel y de tinta.
Pero yo querido amigo, yo
yo tengo a la chica.
Aunque algunas te tildaran de bonito
tan recto siempre, tan pero tan correcto
sin dudas un señorito
un excéntrico escritor, disfrazado de señor, un producto.
Pero yo, poeta sin letra, yo y solo yo
yo tengo a la chica.
Y ya ni siquiera esto te alcanza
cruzado de las palabras, rodeado de silencios sin versos
apuestas todo a una causa perdida y la venganza
a ultranza, es el mismo papel de silencios, de versos y de tiempos.
Pero yo, pobre tonto enamorado, yo
yo tengo conmigo a la chica.
Por qué no eres más que eso, un idiota
tan ilusionado, así, de esta pequeña criatura
de su música que para ti no tiene notas
de esa esencia tan simple, de esa mujer tan pura.
Pero yo, que nada soy, que nada tengo, yo y solo yo
yo tengo a la chica.
sábado, 20 de octubre de 2012
Mémudo
Mémudo de ropas, como una conjunción de disfraces que no dicen quién soy, que apenas si avisan que estoy, y mémudo de piel, que cambia con el color del día, sepia si es viejo, gris si es triste, blanco si encandila el sol, mémudo para cambiar de espacios hasta encontrarme, un mémudo de lugares y de tiempos, casa, escuela, trabajo, infinito, mémudo mécamuflo, sigo andando.